| Grupos
nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes y organizaciones
de derechos civiles condenaron el rol que tendrá la Patrulla
Fronteriza (Border Patrol) de Estados Unidos en las labores de evacuación
durante emergencias, tales como huracanes, antes de abordar autobuses.
Los líderes de las principales organizaciones de derechos
civiles para latinos y asiático-americanos reaccionaron preocupados
y molestos ante informes de prensa que señalan que la patrulla
fronteriza revisará los documentos de identidad de los residentes
del Valle de Río Bravo, Texas, en caso de evacuación
ante la proximidad de un huracán, y que de esa revisión
dependerá subir a los autobuses para sacarlos de las zonas
de peligro.
"Esta es una iniciativa vergonzosa y muy peligrosa que compromete
la seguridad de la gente y dificulta la labor de las autoridades
fronterizas a la hora de movilizar a las personas para ponerlas
a salvo durante una crisis", dijo Janet Murguía, presidenta
del Consejo Nacional de La Raza (NCLR por sus siglas en inglés),
el principal grupo hispano de Estados Unidos.
"Hemos mandado una carta al Secretario Michael Chertoff, del
Departamento de Seguridad Nacional (DHS), pidiendo que suspenda
la iniciativa inmediatamente", agregó.
Después de explicar que las personas que no puedan presentar
los documentos en cuestión serán puestas en un autobús
diferente y llevadas a centros de detención para inmigrantes
indocumentados, John Trasviña, presidente del Fondo México
Americano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF por
sus siglas en inglés), añadió: "La mayoría
de los estadounidenses no llevan su certificado de nacimiento o
pasaporte encima, especialmente cuando abandonan su casa apresuradamente"
a causa de una movilización por razones de emergencia.
"Muchos ciudadanos estadounidenses serán sometidos al
trauma añadido de tener que demostrar que están en
su propio país en el momento en el que huyen para salvar
su vida", agregó.
"El plan del gobierno para utilizar las labores de evacuación
durante un huracán como herramienta para intentar detener
a inmigrantes indocumentados es algo desmesurado", dijo Karen
K. Narasaki, presidenta y gerente general del Asian American Justice
Center.
"Las familias inmigrantes ya sienten miedo y desconfianza ante
las autoridades estadounidenses. Esto hará que sea mucho
más difícil para el gobierno local convencer a las
personas de la necesidad de evacuarlas para salvar su vida, lo que
no solo pondrá en peligro a las comunidades de inmigrantes,
sino que aumentará también las labores de aquellos
organismos encargados de las operaciones de evacuación, rescate
y ayuda", añadió Narasaki.
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